¿Cómo alimentar a un gatito recién nacido?

Lo ideal es que los gatitos permanezcan cerca de su madre y se alimenten de ella hasta las ocho semanas antes de separarlos. Si necesitas alimentar a un gatito recién nacido, hay muchas cosas que debes tener en cuenta.

Parte 1: Preparación para alimentar a un gatito

  1. Intenta encontrar otra gata lactante. Pregunta a los veterinarios y a los refugios de animales si saben dónde puedes encontrar una gata lactante que pueda acoger al gatito. La leche materna es el mejor alimento para cualquier bebé mamífero.
  2. Consigue leche. Un gatito recién nacido sólo puede digerir la leche, concretamente la de gata. Alimentar a los gatitos con una leche equivocada, como la de vaca, puede tener consecuencias a corto y largo plazo, como diarrea, deshidratación, deficiencias nutricionales y problemas de salud a largo plazo debido a un mal crecimiento. Existe un sustituto de la leche para gatitos, búsquelo en tiendas de animales, clínicas veterinarias o en Internet.

La leche maternizada artificial para gatos suele venderse en botellas o latas y puede ser líquido o en polvo. Tenga en cuenta que la leche especial para gatos adultos NO es apta para alimentar a los gatitos.

  1. Otra alternativa para compensar la falta temporal de la leche artificial es el caldo de arroz (agua en la que se ha hervido el arroz). Contendrá una pequeña cantidad de almidón (que da energía) y no tendrá un efecto laxante, por lo que puede ser una solución temporal para usted.

calde de arroz para gatitosPara evitar la deshidratación del gatito, dale agua de vez en cuando; es mejor hacer este compromiso que darle algo (como la leche de vaca) que le provocará malestar estomacal.

  1. Haz un horario de alimentación y planifica tu tiempo. Recuerda que cuanto más joven es el gatito, más rápido es su metabolismo y más a menudo necesita ser alimentado (debido a su pequeño estómago). Esto significa que tú o un familiar, amigo o vecino tendréis que estar con el gatito todo el día hasta que tenga la edad suficiente para comer alimentos sólidos.

Un gatito recién nacido (técnicamente, un gatito de menos de dos semanas) necesita alimentarse de día y de noche hasta que esté preparado para el proceso de iniciar la transición a la comida sólida.

  • De 1 a 3 días de edad, dar 2,5 ml de sustituto de leche para gatos cada dos horas.
  • A los 4-7 días de edad, dar 5 ml de fórmula y organizar 10-12 tomas al día.
  • A los 6-10 días de edad, dar 5-7,5 ml de fórmula y hacer 10 tomas al día.
  • A los 11-14 días de edad, dar 10-12,5 ml de fórmula y alimentar a los gatitos cada tres horas.
  • A los 15-21 días de edad, dar 10 ml de fórmula 8 veces al día. A partir de los 21 días de edad, dar 7,5-25 ml 3-4 veces al día al mismo tiempo que la introducción de alimentos sólidos.
  • Los gatitos de entre 6 y 10 semanas de edad deben ser alimentados seis veces al día, los gatitos de 10 semanas a 6-7 meses deben ser alimentados cuatro veces al día, y los gatitos de hasta 9 meses deben ser alimentados tres veces al día. Tenga en cuenta que los gatos adultos pueden ser alimentados dos veces al día.
  1. Tenga en cuenta que un gatito alimentado artificialmente puede ser destetado antes. El destete significa que el gatito dejará gradualmente de tomar leche e introducirá alimentos sólidos en su dieta. Esto puede hacerse cuando el gatito tiene cuatro semanas y ya no se considera un recién nacido. Puedes saber cuándo un gatito ya no se considera un recién nacido y está listo por el hecho de que empezará a morder la tetina del biberón.

Para que tu gatito deje de tomar leche, dale algo de comida en un cuenco. Si no está preparado o no quiere comerlo, añade unas cucharadas de leche de fórmula o de agua a la comida para hacerla más suave y aumentar su interés. Asegúrate de tener siempre comida sólida para que tu gatito la pruebe cuando quiera. Con el tiempo, reduzca la cantidad de leche que le da al gatito y aumente la cantidad de alimento sólido.

La mayoría de los gatitos pueden pasar completamente a la alimentación sólida a las siete semanas de edad.

Parte 2: Alimentar al gatito

  1. Utilice un biberón con tetinas diferentes para gatitos. La tetina está hecha de goma especial y tiene la forma de encajar dentro de la boca del gatito.

Si no tienes un dispositivo especial para alimentar al gatito, otra alternativa es una jeringuilla que se puede utilizar para que gotee la leche en la boca del gatito.

  1. Esterilizar el inventario. Es fundamental mantener el equipo estéril. No basta con lavarlos. Considere la posibilidad de utilizar un esterilizador de vapor (como para los biberones).

El líquido esterilizante para el frío suele estar disponible en las farmacias en la sección de bebés. Asegúrate de enjuagar todo después con agua hirviendo para que no queden residuos de agentes esterilizantes en el equipo.

  1. Preparar y calentar la leche. Si utilizas una mezcla líquida, abre el frasco y mide la cantidad necesaria de mezcla según las instrucciones. Si se utiliza la mezcla en polvo, sigue las instrucciones del envase en cuanto al número de cucharadas necesarias para un determinado volumen de agua. Siga siempre las instrucciones cuidadosamente, ya que una fórmula demasiado concentrada puede causar malestar estomacal, mientras que una fórmula demasiado diluida no proporcionará a su gatito la cantidad adecuada de nutrientes.

Prepare siempre una nueva porción de leche para cada alimentación. La leche no contiene conservantes y el sistema inmunitario de un gatito recién nacido es aún débil, por lo que la ingestión de bacterias del entorno en la leche puede ser desastrosa para su salud.

No ponga la mezcla en el microondas. En su lugar, basta con ponerla en un recipiente en agua caliente.

Comprueba que la leche está a la temperatura adecuada: no debe estar ni demasiado caliente ni demasiado fría. Lo ideal es que esté a la temperatura del cuerpo, de modo que cuando se apliquen un par de gotas en el dorso de la mano, su temperatura debería ser más o menos la misma que la de la piel. Si utilizas una mezcla demasiado caliente, podrías quemar la boca de tu gatito.

  1. Comprueba la temperatura corporal de tu gatito. Cuando estés listo para alimentar a tu gatito, asegúrate de que esté caliente. Hasta cierto punto, la capacidad de tu gatito para digerir la comida depende de su temperatura corporal. Si el gatito está frío, su digestión será más lenta y la mezcla se quedará en el estómago y fermentará. Los gatitos recién nacidos suelen estar junto a su madre y, por tanto, se mantienen bastante calientes. Durante las tres primeras semanas de su vida, lo ideal es una temperatura de entre 35,6 y 37,8 grados.

Intenta mantener al gatito a esta temperatura colocando una almohadilla eléctrica debajo del nido del gatito bien aislado. Si no tienes una almohadilla térmica, utiliza una bolsa de agua caliente, envuélvela en una toalla para evitar el contacto directo entre el gatito y el agua hirviendo, para que no se queme. Renueva el agua caliente según sea necesario para mantener al gatito caliente.

  1. Alimenta al gatito. Siéntate en una silla cómoda con una toalla doblada. Coloca al gatito de forma similar a como lo alimentarías: túmbale boca abajo con las patas hacia abajo y la cabeza ligeramente levantada. La primera vez que intente alimentar a su gatito, exprima una gota de la leche en la punta de una tetina o jeringa. Acércalo a la boca del gatito. El gatito tiene un gran sentido del olfato y lo más probable es que intente adherirse al biberón o a la jeringuilla cuando huela la leche.

alimentar al gatito correctamenteSi se utiliza una jeringuilla, no llenes nunca la boca completamente de leche, ya que el gatito puede inhalar la leche, ésta llegará a sus pulmones y desarrollará una neumonía, que suele ser mortal para los gatitos. Tómese su tiempo y proceda lentamente.

La posición del gatito es muy importante. Asegúrate de comprobar que el gatito está tumbado boca abajo mientras se alimenta. Comprueba que no tiene la cabeza levantada, ya que esto puede provocar la inhalación de la fórmula en sus pulmones, lo que es muy peligroso y puede causar la muerte del gatito.

  1. Presta atención a las señales importantes mientras alimentas al gatito.

Asegúrate de que no le sale leche por la nariz durante la toma y de que no se le hincha la barriga.

En cuanto a la cantidad de tomas, si tu gatito está bastante hambriento y sigue mamando del chupete, incluso después de superar la cantidad recomendada, examina su barriga. Si está hinchado y tenso, deja de alimentarlo. Esto es una señal de que su estómago está lleno, sólo que aún no se ha dado cuenta. No lo alimentes en exceso.

Si su gatito come menos de la cantidad recomendada, no se asuste, puede ser una característica individual. Si te preocupa que el gatito esté desnutrido, en lugar de intentar darle más leche a la fuerza y arriesgarte a asfixiar sus pulmones, detente, deja que el gatito descanse e intenta alimentarlo de nuevo después de una hora.

  1. Mantén la calma. Es muy importante no perder la paciencia y mantener la calma al alimentar al gatito, para que él también esté tranquilo. Además, deje que el gatito coma todo el tiempo que necesite, para evitar que coma en exceso o tenga problemas digestivos.

Estimule el eructo colocando la espalda del gatito contra tu propio cuerpo y acariciando su vientre. Cuando una gata amamanta a sus gatitos, los lame y así estimula la micción y la defecación. No se deje sorprender por ninguno de los posibles resultados: ¡son buenas señales!

  1. Limpia el gatito. Tome un hisopo de algodón húmedo y limpie la zona anal del gatito.

Este es un paso importante para el éxito de la alimentación del gatito. Si no imitas la estimulación de la madre para orinar y defecar, la vejiga y los intestinos del gatito no se vaciarán correctamente, lo que puede hacerle enfermar gravemente.

  1. Devuelve al gatito a su caja caliente para que descanse. Siga manteniendo un horario de alimentación diario regular durante las próximas semanas hasta el destete y la transición adecuada a la alimentación sólida. Además, consulte a su veterinario sobre una dieta adecuada en el momento del destete.

Algunos gatitos prefieren mamar del biberón hasta las ocho semanas de edad, por lo que el progreso de la transición al alimento sólido debe ser supervisado por un veterinario profesional.

¡Importante!

Pesar al gatito diariamente durante las dos primeras semanas. Puedes utilizar una balanza de cocina, pero recuerda cubrirla con un paño limpio. Tu gatito debería engordar unos 14 gramos cada día durante las dos primeras semanas.

Lleva un registro preciso del aumento o la pérdida de peso del gatito durante el periodo de alimentación y póngase en contacto con su veterinario si el peso del gatito empieza a subir o bajar demasiado rápido.

Es mejor mantenerlos cerca de su madre hasta que tengan al menos 6 semanas, pero es mejor dejarlos hasta que tengan 10 semanas. Los criadores recomiendan esperar hasta que los gatitos tengan 12 semanas antes de dárselos a sus nuevos dueños.

Los gatitos huérfanos pueden desarrollar ciertos problemas: pueden volverse insociables, tener problemas de salud y la alimentación artificial puede dejar una fuerte huella en su desarrollo y bienestar general.

Si un gatito se niega a comer en absoluto, consulta a tu veterinario, ya que podría estar enfermo.

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